El artista jerezano D. Gabriel López ha sido el encargado de realizar la papeleta de sitio para la salida procesional de Santa Lucía por las calles de Sevilla.
La obra se presenta como un recorrido visual por la devoción y los símbolos que rodean a la titular de la Hermandad. En el centro de la composición emerge la imagen de la Santa, que se convierte en el eje de todo el conjunto.
Tras ella se despliega una ráfaga inspirada en la riqueza ornamental de un mantón de Manila, donde se integran referencias a dos representaciones de la mártir: El martirio de Santa Lucía, de Pompeo Batoni, y La última comunión de Santa Lucía, de Giambattista Tiépolo.
En la parte superior derecha, el paisaje de Sevilla se recorta bajo un cielo que se funde con los motivos decorativos del azulejo dedicado a Santa Lucía que se encuentra en la Iglesia de Santa Catalina.
Bajo la imagen principal se representa uno de los momentos más emotivos de la vida de la Hermandad: el besamanos táctil. La silueta de la talla aparece conformada por numerosos exvotos en forma de ojos, evocando el patronazgo de Santa Lucía sobre la vista.
La zona inferior de la obra muestra a la Santa procesionando sobre su paso, avanzando junto a la torre de Santa Catalina. En el lateral izquierdo aparece la reliquia conservada por la Hermandad, enmarcada por la silueta de Siracusa, ciudad natal de la mártir.
Como detalle se incorpora el emblema de la ONCE junto a un corazón atravesado por la espada, símbolo del martirio de Santa Lucía y de su especial protección hacia quienes padecen problemas de visión.
Finalmente, el texto queda enmarcado por la puerta polilobulada de la Iglesia de Santa Catalina, sede de la Hermandad.
El resultado es una obra profundamente simbólica que narra la historia de una devoción centenaria.