En el propósito de los últimos años de seguir enriqueciendo el ajuar, acorde con la dignidad, el carácter y la personalidad propios del tiempo pascual de la Procesión de Enfermos e Impedidos, la Archicofradía de la O ha incorporado cuatro faroles que acompañarán al Santísimo en las inmediaciones del palio de respeto.
Fabricados en metal y vidrio transparente, estas piezas se inspiran en los faroles que formaban parte de los cortejos procesionales de las cofradías durante el siglo XIX, época en la que la iluminación desempeñaba un papel esencial, tanto funcional como simbólico, en las manifestaciones de piedad popular. Su diseño incorpora una estrella como elemento central, símbolo profundamente arraigado en la tradición cristiana que representa la guía espiritual y la luz que orienta el caminar de los fieles. Esta referencia evoca y refuerza la convicción de que Dios, vivo y presente en el Pan Eucarístico, es luz de nuestra esperanza y guía en los momentos de oscuridad, especialmente en la experiencia de la enfermedad y la fragilidad humana.
