La Hermandad de San Pablo ha restaurado el Crucificado perteneciente a la cruz parroquial, una obra realizada en madera de cedro policromada al óleo, firmada por Francisco Rodríguez.
Tras un incidente ocurrido los días posteriores a la Estación de Penitencia, la intervención ha comprendido trabajos tanto en la cruz como en la imagen del Crucificado. En la cruz se ha llevado a cabo el reensamblaje estructural de distintos elementos, la reposición de faltas de material, su correspondiente estucado y la posterior reintegración cromática de las zonas afectadas.
En la imagen del Crucificado se realizó el reensamblaje de ambos brazos mediante nuevas espigas, así como la consolidación y reposición de diversas pérdidas de material. Asimismo, se corrigió una tensión estructural preexistente en el ensamble del brazo derecho con el tronco, derivada de los movimientos higroscópicos naturales de la madera, que estaba provocando la progresiva apertura de la junta. Posteriormente se han aplicado los aparejos necesarios y se procedió a la reintegración cromática de las lagunas mediante pigmentos reversibles al barniz.
Las zonas que han requerido una mayor actuación fueron los brazos, la rodilla derecha y uno de los mechones frontales de la cabellera, donde se concentraban las principales pérdidas de soporte y policromía. También se realizó el reensamblaje de varios dedos fracturados y la reconstrucción volumétrica de un dedo desaparecido.
Todos los trabajos se han desarrollado bajo criterios de conservación y restauración, respetando en todo momento los valores históricos, artísticos y devocionales de la obra, así como la concepción original planteada por su autor.
Restauración realizada por el escultor Luis Molano Mérida.
