Un año más, los Baños de la Reina Mora y la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús abrirán sus puertas en la Noche en Blanco, que tendrá lugar el viernes 2 de octubre de 2026.
La entrada será por el portón de los Baños de la Reina Mora (calle Baños, junto al número 17) con un donativo de 2 euros por persona y en horario de 21:00 a 00:00 horas, comenzando la visita por el conjunto monumental, y recorriendo posteriormente el templo.
El público asistente podrá disfrutar de un magnífico paseo guiado que se iniciará con la historia, la disposición de las salas y los usos de los Baños de la Reina Mora, que datan del siglo XII. Constituía los baños almohades más grandes de la ciudad, siendo 19 los que se construyeron en la capital hispalense. Disponen de varias salas: La entrada o Maslaj (lugar saludable donde podrán apreciar unos extraordinarios restos de Paños de Sebka en el techo), la sala de agua fría (Al Bayt Al-Barid), la sala de agua templada (Bayt Al-Wastaní) y la sala de agua caliente (Bayt Al-Sajum). Estos baños formaron parte junto a la iglesia del convento de clausura de las Madres Agustinas desde 1551 hasta 1837; fueron sede de la Comandancia de Ingenieros desde 1849 a 1976; y oficinas de la Organización Nacional de Ciegos desde 1941 hasta 1969.
Posteriormente, se accederá a la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, dividida en tres naves: la central, la del evangelio y la de epístola. Este templo es la sede canónica de la hermandad de la Santísima Vera Cruz desde el año 1942, la cual se funda en 1448 en el convento Casa Grande de San Francisco de Sevilla (ubicada en la plaza Nueva hasta el siglo XIX, cuando es desamortizado y posteriormente demolido). El retablo central está presidido por la bendita Imagen de nuestro titular, el Santísimo Cristo de la Vera Cruz. María Santísima de las Tristezas se encuentra ubicada en un retablo neoclásico de la nave del evangelio, que se completa con un altar presidido por la cruz de guía, otro renacentista elaborado por Juan Bautista Vázquez «El Viejo» con dorado y policromía de Antonio Affián; el cuadro pintado por D. Luis Rizo Haro en 1988 y las pinturas de San Miguel Arcángel y Santiago Apóstol. La nave de la epístola alberga también joyas como los cuadros de San Cayetano y San Pedro, el altar del siglo XVIII presidido por la imagen de San Francisco de Asís, realizada por D. Alberto Pérez Rojas en el año 2015; el excelente cuadro del Bautismo del Señor, datado en el siglo XVIII y de autoría anónima; o la imagen del Dulce Nombre de Jesús. La gran reforma del templo se produce en el siglo XVII cuando era capilla del convento de clausura de las RR.MM. Agustinas.